POEMA Nº 38: UN DÍA EN EL LAGO (2/9/16)

 

  • UN DÍA EN EL LAGO

 

En el lago,

los bañistas

se sumergen

con algarabía

y felicidad.

 

Es un día de verano

hace calor

algunas personas jóvenes

toman un refrigerio,

en el chiringuito,

en los veladores,

bajo el techado de paja.

 

Los niños

con los flotadores,

y colchonetas hinchables

disfrutan del agua.

 

Un socorrista

está vigilante,

ojo avizor,

sin perder detalle

del personal.

 

Y al caer la tarde

los bañistas

poco a poco

con una tranquilidad pasmosa,

sin prisas,

van recogiendo sus cosas

y marchándose

y quedando el lago

cada vez

más vacío,

hasta que se va el sol

y se hace de noche

y no queda ni un alma

en el lago,

solo silencio,

se ha apagado

la risa de los niños,

los ruidos y las voces

y ya no se oye nada.

 

Solo queda la luna

de cuarto creciente.

 

Nícola Baremo

2/9/16

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