RELATO Nº 20: EL AUTOMÓVIL (27/6/16)

 

EL AUTOMÓVIL

 

Empezaron a sudarme las manos, me caían gotas de sudor por la frente, tenía palpitaciones, aumentó mi ritmo cardiaco y subió mi tensión arterial al introducirme y sentarme en el asiento del conductor del LAMBORGHINI VENENO.

Automóvil con nombre propio y apellido.

No, no es un automóvil cualquiera, es el rey de los automóviles.

Están los automóviles y después está el LAMBORGHINI VENENO, con mayúsculas.

El LAMBORGHINI VENENO que se llama 4 millones de dólares. Y es que en él todo es superlativo, mayestático, majestuoso.

Tiene un motor V12 de 6,5 litros genera una potencia de 750 CV que dan vértigo. No anda, no corre, no rueda, VUELA, alcanza los 355 km/h.

Y yo tengo la fortuna de poseer uno de ellos.

Y tan sólo se hicieron TRES unidades.

Tener un LAMBOGHINI VENENO es algo inaudito y cuando lo conduces te sientes, como si fueras << el elegido >>.

Es un capricho sublime, es como tocar el cielo con la punta de los dedos,

Cada vez que abres la puerta y (esa forma tan original que tienen los LAMBORGHINI de abrir las puertas, verticalmente), te introduces en él, es como si te introdujeras en otro mundo, en otra dimensión.

Es como volver a nacer, es como renacer.

Y la empatía que se llega a tener con el automóvil es tal, que se convierte en alguien de tu propia familia, y llegas a cogerle cariño.

 

Nícola Baremo

27/6/16